Millie Bobby Brown ha abordado públicamente los rumores de acoso e intimidación en el lugar de trabajo dirigidos a ella por su coprotagonista de Stranger Things David Harbour, pero de una manera que no ofrece detalles concretos. Los comentarios se produjeron poco después de que un informe de noviembre del Daily Mail alegara que Brown presentó quejas durante la producción de la última temporada del programa, aunque no se produjo ninguna investigación formal ni confirmación oficial.
Las acusaciones y las respuestas
La fuente del Daily Mail afirmó que Brown presentó “páginas” de acusaciones, pero nunca se especificaron detalles más allá de la ausencia de “incorrección sexual”. Cuando se le preguntó sobre la situación en el estreno de Stranger Things, Brown la descartó como una noticia vieja, diciendo que ella y Harbour han estado “unidos” durante una década y valoran su amistad por encima de todo.
El cocreador Ross Duffer y el director Shawn Levy eludieron las respuestas directas y enfatizaron la importancia de un “lugar de trabajo seguro y respetuoso”, pero ni confirmaron ni negaron las afirmaciones. Levy sugirió que cualquier problema estaba “en el pasado”, mientras que Duffer simplemente reiteró la dinámica “familiar” del elenco durante una década.
Contexto y posibles motivos
El momento de la filtración es curioso. El blog de entretenimiento Lainey Gossip sugiere que la historia pudo haber sido filtrada intencionalmente durante el polémico divorcio de Harbour de la cantante Lily Allen, con Brown atrapado en el fuego cruzado. Esto es una especulación, pero la falta de pruebas contundentes de fuentes oficiales respalda la teoría de que el problema era personal más que profesional.
El panorama más amplio
Este incidente pone de relieve una tendencia más amplia: las celebridades a menudo confían en garantías vagas en lugar de transparencia cuando abordan denuncias de mala conducta. La industria del entretenimiento tiene una larga historia de proteger a sus estrellas, incluso a expensas de la rendición de cuentas. En este caso, la ambigüedad sirve tanto a Brown como a Harbour, ya que les permite mantener apariciones públicas mientras la verdad permanece bajo llave.
El elenco y el equipo de Stranger Things mantienen el asunto confidencial. Independientemente de lo que sucedió detrás de escena, Brown y Harbour mantienen un frente unido en público, sugiriendo una resolución o un esfuerzo deliberado para minimizar un mayor escrutinio.
