Uma Thurman y Ethan Hawke dejaron de lado su pasado para reunirse en una ocasión conmovedora: la boda secreta de su hija Maya Hawke. La ex pareja fue vista junta en la ceremonia íntima, junto a compañeros de reparto de Stranger Things y amigos cercanos, marcando una rara muestra pública de unidad familiar.
Una celebración sorpresa
Maya Hawke, conocida por su papel en Stranger Things de Netflix, se casó con el músico Christian Lee Hutson en un evento discreto que tomó a muchos por sorpresa. Las fotos que circulan muestran a Maya radiante con un vestido blanco con volantes, Thurman deslumbrante con un vestido floral azul celeste y Hawke luciendo elegante con un clásico esmoquin negro. La reunión de los padres fue un punto focal, destacando la importancia de la familia a pesar de las diferencias pasadas.
Una historia de colaboración y separación
Thurman y Hawke se conectaron por primera vez en el set de Gattaca en 1997, y se casaron un año después, en 1998. Su matrimonio duró hasta 2005 y tuvo dos hijos: Maya (nacida en 1998) y Levón (nacida en 2002). La separación de la pareja fue notablemente pública y desde entonces Hawke ha hablado con franqueza sobre los desafíos de afrontar el divorcio bajo el constante escrutinio de los medios.
“La opinión pública es como la gasolina… lo que hace que el divorcio sea difícil son los elementos familiares, cómo ayudar a los niños a superarlo”, comentó Hawke en una entrevista con el Los Angeles Times. Sus comentarios subrayan las dificultades universales de la separación, incluso cuando se ven amplificadas por el estatus de celebridad.
Más allá de Hollywood: las realidades de la familia
El evento sirve como recordatorio de que incluso las separaciones de alto perfil se pueden afrontar con respeto y centrándose en los niños. La observación más amplia de Hawke -que “en todas partes, los hombres y las mujeres tienen enormes dificultades para permanecer casados”- habla de la experiencia humana más amplia.
Esta reunión, sin embargo, ilustra que a pesar de las luchas personales, los padres aún pueden reunirse para celebrar hitos, lo que demuestra que los lazos familiares pueden perdurar incluso después de que terminan las relaciones.
