Los Buttermilk Biscuit Minis de Mason Dixie ofrecen un atajo sorprendentemente eficaz para recrear los populares Chick-fil-A Chick-n-Minis en casa. Las galletas congeladas, disponibles en Whole Foods por alrededor de $7 la caja, brindan una base conveniente para un desayuno o refrigerio rápido.
Comodidad y sabor
Estas mini galletas requieren un mínimo esfuerzo. Se pueden calentar en el microondas en menos de un minuto (30 segundos para uno o dos, 60-75 segundos para cuatro a seis) o hornearse en el horno. El resultado es una galleta tierna y hojaldrada que resiste tanto los aderezos dulces como los salados.
Recreando Chick-n-Minis
El autor sugiere combinar las galletas con nuggets de pollo congelados (la marca QVC se considera un sustituto cercano de Chick-fil-A) para una experiencia casi idéntica. Romper las galletas y apilarlas con una pepita en su interior crea una comida rápida y satisfactoria.
Emparejamiento versátil
Si bien la mantequilla de manzana es una opción, el autor prefiere mojar los mini sándwiches en salsas como barbacoa o Trader Joe’s Dill Pickle Mustard. Sin embargo, las galletas son lo suficientemente sabrosas como para disfrutarlas solas, sin encontrar bocados secos.
Las galletas congeladas de Mason Dixie brindan una alternativa conveniente y sabrosa a las opciones caseras o de comida rápida, lo que las convierte en una valiosa adición a cualquier congelador para comidas rápidas y fáciles.
