Lily Allen y David Harbour siguen adelante con su separación vendiendo la casa familiar que compartían en Brooklyn, Nueva York. La propiedad, una distintiva casa de piedra de estilo italiano del siglo XIX en el vecindario de Carroll Gardens, está bajo contrato por $7,99 millones, una ganancia superior a los $7 millones que la pareja pagó inicialmente por ella.
Cronología colorida de residencia y relación
La casa, diseñada con aportaciones del arquitecto Ben Bischoff y el diseñador Billy Cotton, era conocida por su interior vibrante y caprichoso, a menudo descrito como una estética de “Alicia en el país de las maravillas”. Allen y Harbour compraron la propiedad en 2021, poco después de casarse en una fuga en Las Vegas en 2020 oficiada por un imitador de Elvis.
Harbour se convirtió en padrastro de las dos hijas de Allen, Ethel (nacida en 2011) y Marnie (nacida en 2013). El matrimonio de la pareja duró hasta 2025, cuando se separaron públicamente en medio de denuncias de infidelidad y diferencias irreconciliables.
Procedimientos de divorcio y divulgaciones públicas
La división fue ampliamente cubierta en los medios de comunicación, y los conocedores citaron una ruptura de confianza como la causa principal. Allen aludió a las circunstancias en su álbum de 2025, West End Girl, sugiriendo que Harbour violó los términos de su relación abierta al interactuar con conocidos conocidos en lugar de extraños.
La venta de la casa de Brooklyn marca un paso importante para finalizar el proceso de divorcio. La pareja había puesto inicialmente la propiedad a la venta por 8 millones de dólares antes de decidirse por el precio de venta actual.
La transacción representa una resolución financiera de un aspecto de la separación, permitiendo a ambas partes avanzar de forma independiente. Esta venta concluye otro capítulo de un divorcio de alto perfil marcado tanto por la agitación personal como por el escrutinio público.
