La empresa de seguridad contratada para los Premios de la Academia reconoció un incidente en el que un guardia contactó físicamente a Teyana Taylor, pero minimizó el evento como “incidental” y admitió que el comportamiento no cumplía con los estándares de la empresa. El enfrentamiento ocurrió después de la ceremonia, cuando Taylor intentó reunirse con el elenco de “One Battle After Another”, que ganó el premio a Mejor Película, para una fotografía grupal.
Video viral alimenta la indignación
Las imágenes del incidente se difundieron rápidamente en línea, mostrando a Taylor confrontando al guardia de seguridad y acusándolo de empujarla. Ella lo llamó repetidamente “grosero” y afirmó que él le había puesto las manos encima, lo que generó críticas inmediatas de los fanáticos y observadores de la industria. El incidente pone de relieve una preocupación más amplia sobre cómo se trata a las celebridades, especialmente a las mujeres, en eventos de alto perfil.
La Academia y la Empresa de Seguridad Responden
Security Industry Specialists (SIS), la firma contratada por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, emitió un comunicado a Variety reconociendo una “breve interacción” que condujo a un “contacto incidental”. Sin embargo, también enfatizaron que el comportamiento no se alineaba con sus expectativas profesionales y que el asunto se había abordado internamente. La propia Academia emitió una declaración separada, calificando la conducta del guardia como “no aceptable” y reconociendo la responsabilidad por la experiencia de cada huésped, a pesar del incidente que involucró a un proveedor externo.
“Aunque el incidente fue con nuestra empresa de seguridad externa SIS, la experiencia de cada huésped es nuestra responsabilidad”, afirmó la Academia.
La reacción de Taylor y sus implicaciones más amplias
Teyana Taylor comentó más tarde a TMZ que el personal de seguridad estaba “haciendo mucho” y que este incidente fue sólo “una de esas cosas”. Sin embargo, también dejó claro que no tolera faltas de respeto.
Este incidente plantea dudas sobre los protocolos de seguridad del evento, particularmente el equilibrio entre mantener el orden y evitar el contacto físico innecesario con los asistentes. Las rápidas respuestas tanto de la empresa de seguridad como de la Academia sugieren una mayor sensibilidad ante este tipo de incidentes, especialmente a raíz del mayor escrutinio del trato a las celebridades en eventos importantes.
En última instancia, si bien la firma y la Academia enmarcaron el evento como un descuido menor, la reacción pública y la reprimenda directa de Taylor subrayan una creciente demanda de conducta respetuosa y profesional en las reuniones de la industria.
