La reina Isabel II y el príncipe Felipe vivían efectivamente vidas separadas en los años previos a su muerte en 2021, según el biógrafo real Hugo Vickers. La Reina permitió a Felipe dedicarse a sus propios intereses y se mudó a Wood Farm en la finca de Sandringham mientras ella continuaba con sus deberes reales.
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Retiro y compañía de Felipe
En 2017, Philip se alejó de la vida pública debido al deterioro de su salud y se mudó a Norfolk. La nueva biografía de Vickers, Reina Isabel II: Una historia personal, detalla cómo la Reina le concedió la libertad y afirmó que era más feliz en Wood Farm. El duque pasaba su tiempo conduciendo carruajes, leyendo y pintando. En particular, Vickers afirma que Felipe recibía con frecuencia en la finca a su vieja amiga y confidente, Penélope Knatchbull, condesa Mountbatten de Birmania.
Reunión y aislamiento de la era COVID
La pareja se reunió brevemente durante los cierres de COVID-19 cuando Isabel se mudó al Castillo de Windsor. Vivían aislados, con un pequeño personal apodado “HMS Bubble”. Esta configuración se impuso mediante restricciones estrictas, y no se permitieron visitantes externos en su sección del castillo.
Las últimas horas de Felipe
La noche anterior a su muerte, Vickers alega que Philip se escabulló de la cama, caminó con su marco Zimmer y se sirvió una cerveza en Oak Room. Según los informes, la Reina no lo vio antes de su muerte. Según Vickers, ella expresó enojo por su partida, señalando que él tenía la costumbre de irse sin despedirse durante todo su matrimonio.
Una despedida tranquila
El funeral de Felipe se limitó a 30 dolientes debido a las restricciones de COVID-19, con la Reina sentada sola y enmascarada. Vickers sugiere que Philip habría preferido esta despedida sencilla.
La separación de la pareja en sus últimos años resalta la dinámica cambiante de su matrimonio de 73 años, donde Felipe priorizó sus propios intereses mientras la Reina continuaba con su papel público. La biografía ofrece una mirada sincera a sus vidas privadas, revelando una relación que se adaptó a las circunstancias cambiantes, incluso si eso significaba vivir separados.































