La mayoría de la gente nunca ha oído hablar del fonio. Pero para millones de personas en toda África occidental, este antiguo grano es un alimento básico. Viene en dos variedades distintas. Fonio negro. Y fonio blanco.
La diferencia es más que solo el color. Se trata de dónde crecen y cómo se cultivan.
Donde crecen los granos
El fonio negro, o Digitaria iburua, tiene un hogar específico. Lo encontrará principalmente en Nigeria, Níger, Benin, Camerún, Costa de Marfil y Togo.
El fonio blanco, Digitaria exilis, tiene un alcance más amplio. Domina en Guinea, Malí, Burkina Faso y Senegal. También aparece en Guinea-Bissau y se superpone con el fonio negro en Nigeria, Níger, Benin y Costa de Marfil.
Por qué estos cereales sobreviven
¿Por qué estos cultivos persisten en regiones que luchan con la agricultura? La respuesta está en su resiliencia.
Ambas especies prosperan en suelos pobres. No necesitan tierra rica para producir un rendimiento. También soportan condiciones climáticas difíciles con facilidad. Esto los hace vitales para la seguridad alimentaria en zonas donde otros cultivos podrían fracasar.
El fonio no es sólo un cultivo. Es una estrategia de supervivencia para algunos de los entornos agrícolas más duros del planeta.
Quizás te preguntes cuál es mejor. Depende del suelo. Depende del clima. Pero una cosa es segura. Ninguno de los cereales exige perfección de la tierra para sobrevivir.






























