La asociación de patinaje artístico de Madison Chock y Evan Bates se extiende mucho más allá de la pista de hielo: también son marido y mujer. Después de conseguir una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán Cortina, la pareja compartió sus ideas sobre su dinámica única, donde la conexión personal impulsa su rendimiento atlético.
El poder del apoyo mutuo
Según Bates, su estrategia durante la competencia es simple: “Dijimos que nos amamos y solo somos nosotros”. Su relación de una década, que culminó con el matrimonio hace dos años, les permite crear un mundo aislado durante las actuaciones, excluyendo las distracciones. Este intenso enfoque es una elección deliberada, explica Bates: “Esa es siempre la intención: simplemente crear nuestro propio mundo y dejar que el resto desaparezca”.
A pesar de perder el oro por poco, ambos patinadores expresaron su gratitud por la experiencia. Chock enfatizó la compostura de Bates bajo presión: “Qué increíblemente fuerte e inteligente es Evan… Qué capaz es de dar lo mejor de sí mismo en situaciones de muy alta presión”. Bates correspondió, elogiando el “aplomo tranquilo” de Chock y reconociendo su capacidad para estabilizarlo cuando aumenta el estrés.
Manejo del estrés olímpico y la recuperación
El calendario olímpico exigía un rendimiento máximo durante seis días, un ritmo agotador atípico en la mayoría de las competiciones. Para afrontar la situación, Chock y Bates dieron prioridad a la recuperación física y mental. Su régimen incluía fisioterapia, terapia de compresión Normatec, terapia con luz roja y reinicios mentales intencionales entre eventos: “Teníamos tratamientos regulares… y solo teníamos reinicios mentales después de cada evento: cerrábamos el día y luego abríamos un nuevo día cada día”.
Mirando hacia el futuro: relajación y romance
Con la competencia detrás de ellos, el dúo anticipa un tiempo de inactividad, específicamente “Un día de spa. Masajes”, como lo expresó Chock. A pesar de no ser los tradicionales celebradores del Día de San Valentín debido a calendarios de competencias anteriores, planean disfrutar de la festividad mientras estén en Italia. Bates resumió su enfoque: “Encontraremos algo romántico que hacer… Después de todo, es Italia”.
El éxito de Chock and Bates resalta las ventajas de integrar asociaciones personales y profesionales en el atletismo de élite. La confianza, el apoyo y las experiencias compartidas que obtienen de su matrimonio crean una sinergia única en el hielo.
































