Los precios de los alimentos se han disparado en los últimos años (un 18% más sólo en los últimos tres años), lo que ha obligado a los compradores a repensar sus presupuestos. Pero más allá de los consejos estándar de evitar comprar por hambre o comer las sobras, existe una táctica poderosa, a menudo pasada por alto, utilizada por los propios supermercados: líderes en pérdidas.
Este método implica vender ciertos artículos por debajo del valor de mercado para atraer clientes, sabiendo que probablemente también comprarán productos con mayor margen. El autor de este artículo afirma que al planificar estratégicamente estos descuentos, ahorran aproximadamente $75 por mes, una parte importante de su factura de comestibles. Así es como funciona:
¿Qué son los líderes en pérdidas?
Los líderes en pérdidas son artículos deliberadamente baratos que las tiendas utilizan para abrirle la puerta. Piense en un pollo asado con grandes descuentos en Costco o en plátanos vendidos a un precio increíblemente bajo por libra. Las tiendas pierden dinero directamente con estos artículos, pero el objetivo es que usted gaste más en otros productos rentables mientras esté allí.
Cómo encontrarlos y explotarlos
La clave es la conciencia. Comience con folletos semanales: los líderes en pérdidas a menudo se combinan con artículos complementarios, pero más caros (queso barato junto a embutidos más caros, por ejemplo). En la tienda, preste atención a los expositores: si hay hot dogs en oferta, los panecillos cercanos pueden ser demasiado caros.
El autor recomienda planificar las comidas en torno a los líderes en pérdidas en lugar de compras impulsivas. Por ejemplo:
- Arándanos: A menudo se combinan con yogur o cereal caros. En su lugar, elija leche o avena más barata.
- Mezcla para panqueques: Evite el jarabe de arce premium y opte por mantequilla de maní o miel.
- Huevos: Frecuentemente ubicados cerca del tentador pero costoso tocino. En su lugar, combínelos con patatas que generan pérdidas.
El panorama más amplio
La estrategia no se trata de privaciones; se trata de compras conscientes. El autor señala que centrarse en los líderes en pérdidas a menudo lleva a comprar más productos frescos, ya que los productos perecederos frecuentemente tienen descuentos. Los pavos congelados en Acción de Gracias son otro buen ejemplo: combínalos con judías verdes baratas en lugar de guarniciones caras.
El resultado final: las tiendas de comestibles utilizan líderes en pérdidas para maximizar las ganancias. Al comprender esta táctica, los compradores pueden cambiar la situación y ahorrar dinero sin sacrificar la calidad.































