Cómo hacer kumpir auténtico en casa: una guía de recetas sencilla

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Kumpir no es sólo una comida callejera que se puede tomar mientras viaja. Es una comida que puedes recrear fácilmente en tu propia cocina. Una vez que aprenda este proceso increíblemente satisfactorio, dejará de hacer pedidos y comenzará a preparar kumpir en casa. El resultado es cálido, esponjoso y repleto de tus ingredientes favoritos.

Ingredientes esenciales para el kumpir casero

La belleza del kumpir reside en su sencillez. No necesitas una larga lista de elementos oscuros. Esto es lo que necesita para comenzar:

  • 2 patatas grandes o medianas (russet o Yukon Gold funcionan bien)
  • 2-3 ramitas de albahaca fresca
  • Mantequilla sin sal
  • Salsa de pepinillos o pepinillos picados
  • Zanahorias (previamente hervidas)
  • Guisantes (precocidos)
  • Rebanadas de salami (en cubos o picado)
  • Sal
  • Ingredientes opcionales: ketchup, mayonesa o queso para el acabado

Preparación paso a paso

Empiece por lavar bien las patatas mientras aún tienen la piel. Sécalos con una toalla. Colóquelos directamente sobre la rejilla del horno y hornee a 195°C (385°F). Esto tarda entre 45 y 60 minutos, dependiendo del tamaño de las patatas. Sabrás que están listos cuando la piel esté ligeramente crujiente y un tenedor se deslice fácilmente.

Una vez fuera del horno déjalas enfriar un minuto para poder manipularlas. Corta cada papa y ábrela a lo largo sin cortarla por completo. Use una cuchara o un tenedor para triturar suavemente la carne interior, creando una bolsa suave.

“La clave para un buen kumpir es la mantequilla. No escatimes en ella”.

Agrega una generosa cantidad de mantequilla a la pulpa del puré de papa hasta que esté cremoso. Mientras se hornean las patatas, prepara tus mezclas. Pica los pepinillos, el salami y la albahaca fresca en trozos pequeños. Si usa zanahorias y guisantes, asegúrese de que estén previamente hervidos y fríos. Mezclar todos estos ingredientes picados en un bol.

Vierta generosamente la mezcla en los bolsillos de papa con mantequilla. Cuanto más acumule, mejor. Sirva inmediatamente mientras la papa aún esté caliente y humeante. Agrega ketchup o mayonesa si prefieres ese toque picante.

Siéntete libre de cambiar los ingredientes según lo que tengas en tu refrigerador. Esta receta es flexible, adaptable y totalmente tuya para personalizarla.