Una tendencia peculiar se está extendiendo por Internet, especialmente entre la Generación Z: la gente se declara en broma “china”, no en un sentido racial, sino como una adopción de hábitos de bienestar tradicionales chinos. Desde tomar té de hierbas de manzana y usar pantuflas hasta disfrutar de sopa de arroz para el desayuno, este fenómeno en línea, apodado “Chinamaxxing” o convertirse en un “malo chino”, se ha disparado en plataformas como TikTok.
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El auge de la tendencia
El meme ganó fuerza después de que la creadora de contenido Sherry Zhu comenzara a compartir consejos irónicos sobre cómo encarnar la “persona china interior” de cada uno. Los clips en los que Zhu instruía a los espectadores a dejar de caminar descalzos en favor de 拖鞋 (tuō xié, zapatillas) se volvieron virales y acumularon millones de visitas. La tendencia se extendió rápidamente y se unieron celebridades como Jimmy O. Yang y el podcaster Hasan Piker.
Más allá de la superficie: ¿por qué ahora?
Este abrazo cultural no es meramente superficial. Si bien algunos lo ven como una tendencia alegre, refleja cambios más profundos en la forma en que los estadounidenses más jóvenes perciben a China. En medio de una creciente desilusión con la infraestructura nacional y las normas políticas, China parece comparativamente atractiva, particularmente en sus avances tecnológicos, su vibrante cultura pop y su eficiente desarrollo urbano.
Esta fascinación coincide con la ansiedad sobre la posible prohibición de TikTok, lo que lleva a algunos estadounidenses a explorar plataformas de redes sociales chinas como Xiaohongshu (RedNote), donde han encontrado una acogedora comunidad en línea. Un creador de contenido señaló que la narrativa sobre China ha cambiado a medida que la gente se da cuenta de que fueron “alimentados con propaganda” acerca de que el país es una nación del tercer mundo.
El contexto histórico
La tendencia tiene un trasfondo complejo, dada la historia reciente de xenofobia y sentimiento anti-chino, particularmente durante la pandemia de COVID-19. Muchos estadounidenses de origen chino reconocen esta ironía y señalan que la repentina aceptación de su cultura parece surrealista después de años de ser considerados chivos expiatorios.
Salud y bienestar en el centro
Una fuerza impulsora detrás de esta tendencia es la insatisfacción con el sistema de salud estadounidense. La gente se siente cada vez más atraída por la medicina tradicional china, que enfatiza el bienestar holístico y la atención preventiva. Los herbolarios y doctores en medicina china informan de un aumento en el interés, y muchos estadounidenses buscan prácticas sencillas y cotidianas para mejorar su salud y su capacidad de acción.
Avanzando responsablemente
Si bien la tendencia es en gran medida positiva, algunos advierten contra la apropiación cultural. Los expertos aconsejan participar respetuosamente, hacer referencia a fuentes auténticas y apoyar a las empresas de propiedad china en lugar de simplemente perseguir influencia.
En última instancia, la tendencia de “convertirse en chino” refleja un intercambio cultural más amplio impulsado por la curiosidad, la desilusión y el deseo de soluciones alternativas. Es un recordatorio divertido pero conmovedor de que las percepciones pueden cambiar rápidamente y que, a veces, las influencias más inesperadas provienen de los lugares más improbables.
